Publicidad:
Terra
La Coctelera

El día

Este era un día extraño, uno de esos que no sabes si seguirás viviendo o te encontraras en un ataúd al costado de tu abuelo, con rosas por doquier. Este es el día en que puedes descubrir y sentir muchas cosas, esas cosas que estuvieron y están a tu alrededor, pero tu nunca te diste cuenta de que estaban ahí.

Hoy me toco a mi, me di cuenta de un sentimiento que nunca pude sentiré, el miedo, ¿Por qué? No lo sé, pero creo que es la soledad la que causa el miedo a morir, a tener un accidente y quedarme paralítico de por vida, todo esto aturde mi cabeza, así que mejor me voy a descansar y esperar a que sea un nuevo día, no como todos, pero tampoco como este.

Memoria

Eran las cinco de la mañana y todos estábamos llendo a Ica en el carro de mi papá. Salimos a esa hora porque mas tarde hay mas trafico y aparte queríamos llegar muy temprano, pero el día estaba en contra nuestra, la carretera estaba llena de carros, y notamos de que estaba pasando algo, ya que también habían sirenas de policías y de ambulancias, pero, de pronto un carro choca contra nosotros.

Al recuperar el conocimiento, despertamos en un hospital y un doctor nos dijo que mi hermano estaba muy mal, había perdido la memoria. Mi papá me dejo a cargo de mi hermano, diciéndome que lo ayude a que pueda recordar todo.

Me acorde de que a mi hermano le gustaban las hamburguesas, y decidí llevarlo a su lugar preferido, BEMBOS, donde siempre se pedía la alemana. Toda la salida fue como un interrogatorio o mejor dicho un acordatorio, ya que mientras comíamos yo le iba contando todo lo que habíamos pasado, pero no se acordaba. Cuando le dije que nuestro perro Boby había muerto, mi hermano agarro mi mano y se puso a llorar.

Llegamos a casa y nos pusimos a ver nuestro programa favorito, ya que el recordaba todo, hasta como me gustaban los huevos fritos.

El cuadro

Era una tarde de mucho frió, pero con un poquito de sol, mi abuela se ponía a preparar la chimenea porque este iba a ser un invierno muy frió y aburrido, mientras que mi abuelo, aprovechaba los últimos rayos de sol en estos dos meses, iba haciendo una lista de compras muy larga pero humilde.

Bueno quieren saber donde estoy? yo estoy subiendo esa escalera helicoidal, a la mano derecha, echado en el sofá de mi abuelo comiendo nueces. Como ven, no somos una familia numerosa ni con mucho dinero, somos una familia que nos ayudamos mutuamente, todos hacemos todo, no hay discriminación, etc. Y lo mas importante, somos una familia pobre pero feliz.

El problema

Un día Pepe salio de su casa buscando una ayuda, porque el siempre gritaba: “Odio las beterragas”. Ese mismo día llego donde una señora que leía la mano y veía el futuro con las cartas, el le pregunto si lo podía ayudar y le dijo que si. La señora cogió las cartas, se puso a pensar, y le dijo que no era un problema, solo que no le gustaban las beterragas.

El viaje espacial

EL VIAJE ESPACIAL

Era el año 2006, una tarde de mucho calor y mucho frió a la vez, Francisco y yo nos dimos cuenta de que la tierra estaba actuando algo extraña, así que decidimos ir donde el profesor que era experto en estos temas.

El profesor llego a una conclusión, la tierra estaba a punto de ser destruida junto con toda la humanidad. Francisco comenzó a gritar por todo el colegio, pero a nadie le importaba, así que el profesor nos dijo que subiéramos en su nave espacial para poder reproducir nuevamente la humanidad porque tan solo quedaban 45minutos de vida para el planeta tierra.

Decidimos que debíamos de avisarles a las personas de Creación Literaria para poder sobrevivir sin ningún problema. Cada uno trajo lo que podía, desde un DVD hasta una gaseosa. Solo quedaban 3 minutos.

Cuando estábamos subiendo a la nave espacial nos dimos cuenta de algo, faltaba Francisco, volteamos la mirada hacia abajo mientras nos elevábamos y lo vimos corriendo hacia un árbol para alcanzarnos y poder viajar con nosotros, pro no lo logró, vimos como poco a poco se le hinchaba la cabeza y al cabo de 5 segundos reventó en mil pedazos.

Fue una tragedia, pero ya no importaba, teníamos que sobrevivir todos para poder volver crear a la humanidad. Logramos salir de la atmósfera sin ningún problema, solo un poco de turbulencias pero no importaba. Juan, que le temía a las altura, comenzó a gritar como una loca, pero su amigo del alma Jorge, pudo tranquilizarlo con tan solo unos palabras y así logramos tener un vieja tranquilo y relajado.

Cuando llegamos al nuevo planeta, tuvimos que conectar la Laptop y el DVD al enchufe de la nave espacial para lograr comunicarnos con Franco que se encontraba acompañado por Jessica. Ellos debían de traernos un pan con pollo que venia de Júpiter, una Pepsi personal de Mercurio y una pasta dental de Plutón porque todos trajimos sepillo de dientes pero no la pasta.

Al transcurrir un par de horas, nos dimos cuenta de que el Franco y Jessica no llegaban, así que decidimos que tres de nosotros debían de ir en su busqueda, ellos eran Carlos, Rodrigo y Pedro.

Luego de unas partidas de poker con las cartas de Pedro, me puse a tomar una siesta mientras que los otros esperaban la llegada de nuestros tres compañeros q fueron en búsqueda del Franco y Jessica.

Al cabo de una hora, Carlos, Rodrigo y Pedro llegaron muy asustados. Les preguntamos que había pasado y ¿Por qué no estaba ni Franco ni Jessica? la epidemia, gritaron, ¿Cuál epidemia? – Pregunte – la epidemia que consumió a Franco y a Jessica en solo 30 minutos, y ahora nos esta consumiendo a nosotros.

Tuvimos que tomar una decisión, la cual fue que Carlos, Rodrigo y Pedro vayan a buscar civilización, porque ya estaban apunto de morir, y era lo mejor que podían hacer, aparte de suicidarse.

Ellos vieron que no era mala idea, y lo aceptaron. Cuando estaban apunto de subir a la nave, vieron una luz a lo lejos que se acercaba cada ves mas rápido, era un meteorito de diez mill kilómetros y de nueve mill toneladas.

Lo único que les quedaba era rezar, para ver si por un milagro se salvaban.

CONTINUARA.